No se si fue mala suerte pero fueron mal muchas cosas. Pedimos un Albariño como vino blanco y era muy acido, lo cual es raro para esta uva. Avisando el camarero se puso muy nervioso diciendo que no sabe nada de vinos y no sabe que hacer. Despues estaba el local lleno de humo como la ventilacion de la cocina falla. La comida si era muy rico y la presentacion muy bien hecha.
