No puede faltar si se quiere decir que se visitó Panamá. La comida siempre ha sido la que da el estándar para los platos panameños en otros lados. El servicio es muy bueno y la mayoría del personal tiene más de 25 años de trabajar en el restaurante lo que indica un buen ambiente laboral. El lugar necesita ser decorado un poco más moderno para no quedarse atrás. Recomiendo el surtido de picadas, las brochetas!!! Y el emparedado de combinación en hojaldre ya que en este restaurante se inventó!
