Excelente ambiente para ir con amigos y pasar una tarde/noche agradable. De entrada pedimos unas arañitas, recien hechas, aun calientitas y muy crujientes; con unas almejas que tengo q aceptar que fue lo mejor que probe esa noche (excelente sabor) y unos patacones con un pique de mariscos espectacular. De plato fuerte, el steak a la pimienta estaba delicioso, termino de coccion justo el elegido y el pure sin estar salado/insipido. La sangria blanca, un exito! Totalmente recomendado.
