A este restaurante ya había tenido la oportunidad de ir hace unos meses atrás y quedé encantada. Sin embargo, el 10 de abril fui de nuevo y fue pésima mi experiencia. Fui a cenar y demoraron mucho tiempo en atenderlos. Cuando lo hicieron el lenguaje corporal del mesero fue grosero, poco importa y de apuro. Pedimos arañitas de entrada y estaban saladas. Mi plato fuerte que fue frutos del Pacífico era mucha más pequeño que el de mi primera vez. En el baño se fue el agua y no tenía como lavarme las manos antes ni después de cenar. Agradezco que tomen en cuenta mi comentario. Saludos.




