Creo que tuve mala suerte y debo volver, pero es mucha casualidad que todo lo que pedimos estuvo de malo a regular. Yo pedi conejo a la cacciatore y era pura salsa, muy poco conejo, además estaba recalentado y tenía varios días de preparación. Mi acompañante pidió una pasta al cartucho, solo normal. Pensaba que se redimirían con el postre, y pedimos una Bomba, es una bola de helado mixta de chocolate y vainilla con una cereza recubierto de chocolate.....todo el postre sabía a azucar. Quizás no es el sitio para pedir conejo y por eso tuve mala suerte. La atención tuvo picos y altas, nos abandonaron un buen tiempo, y luego saloneros de otras áreas al notarlo nos atendían pero luego olvidaban transmitir a nuestro salonero lo que queríamos. Fue decepcionante, pero no puedo creer que sea la calidad normal del sitio porque había mucha gente en el restaurant.
