He ido varias veces al del área bancaria. Generalmente he tenido suerte con lo que he pedido, las bandejas libanesas, ya que me han gustado. Sin embargo, he ido con personas que no les ha gustado para nada y hasta han encontrado sorpresas desagradables en su comida... El servicio me parece malo, pienso que se debe a que hay muchísima gente casi siempre, además de que el ruido es tanto que prácticamente el mesero debe saber leer los labios. Si lo que se busca es un ambiente festivo, esta bien por lo de las bailarinas y la música en vivo. Sin embargo, coincido con otros que la decoración exterior esta bastante descuidada y sucia. Adentro es más acogedor y más limpio. No creo que regresé ya que la oferta de restaurantes libaneses se está ampliando.
