Muy rica y diferente forma de comer la tradicional comida mexicana a la que estamos acostumbrados. El servicio de la cocina fue relativamente rápido a pesar de que estaban llenos. La salonera fue muy amable y trató de atendernos lo mejor posible. La falla es que no hay nadie recibiendo en la entrada y me quedé allí parada viendo a los saloneros andar de un lado a otro sin que nadie me atendiera. Tuve que decirle a uno q tenía una reserva en Degusta y me dijo q podía sentarme "por allí atrás", entonces me Di cuenta que no tenían a nadie encargado de las reservas y uno tenía q buscar su propia mesa. Esa es una falla para mí porque hace que la primera impresión no sea buena, a pesar de la bonita decoración (conservan la misma del antiguo restaurante que operaba allí) En Resumen, aconsejo tener un capitán, Maitre, hostess o alguien que te reciba. Recomiendo la comida




