El lugar es muy acogedor, el servicio es muy bueno, pero un poco abrumador. La comida es buena. Los canelones rellenos de queso feta y espinaca son deliciosos. También el pan de la casa es muy bueno. Los raviolis y los tortellinis también son buenos y tienen varios tipos de salsas para escojer. Consejo: no se sienten en la mesa frente a la ventana, todo el qué pasa por fuera se les quedará viendo.



