Este sitio tiene una magia que ha sabido conservar durante casi dos décadas. La comida es deliciosa porque la materia prima es buen, fresca y natural. Saben manejar contraste de sabores y texturas con resultados igual de mágicos al paladar. Todos los crepés son deliciosos, los vegetarianos, los de pollo, champiñones pesto, pollo Thai, natura, y los helados .. amo los de yogur tanto frutos del bosque como maracuya. Las versiones light de vainilla y chocolate son buenísimos ! Hay que probar TODO el menú. Atención , excelente Doris es una camarera súper servicial !



