Escogimos este restaurante porque hemos ido en dos ocasiones anteriores y esta vez para celebrar un onomástico. Fuimos 9, pedimos de entrada patacones con langostinos y una tabla de chorizos, muy bueno las dos entradas. De plato fuerte se degusto el salmón, la corvina panko, costillitas, calamares rellenos de risotto nero, langostinos y costillon. Todo estuvo excelente, solo que los que comieron la corvina no la encontraron como la esperaban. Pero en resumen este restaurante tiene un menú variado o ecleptico, con buena relación costo porción. Pero la atención dejo mucho que desear porque el mesero estaba como en la luna, no aterrizaba y se demoro mucho en servir el segundo plato.
