Fui por primera vez el domingo 25mar18, este lugar tiene postres de alta calidad y sabor. Los precios son acordes para la calidad que estás pagando. El servicio impecable, lugar pequeño pero bonito, muy limpio y acogedor. Ideal para ir a tomarte un café, desayunar o simplemente hacer una pausa para relajarte y degustar de un postre. Todos los postres son ricos, recomiendo el pie de limón, pero en especial el Canelé. El Canelé está simplemente perfecto.
