Uno de mis restaurantes favoritos pero hoy no nos fue bien. Al llegar había una mesa con niños pequeños y estos se la pasaron gritando y corriendo por todo el restaurante! Los papas no hacían nada para poner orden y los encargados del restaurante tampoco. Muy desagradable para los demás clientes del restaurante. El servicio también estuvo malo y los camareros no atendían como debe ser. En el pasado la hemos pasado bien. Espero que hoy fue la excepción y que la próxima visita sea mas agradable.


