Amé este lugar! la comida es deliciosa. he ido tres veces y nunca han fallado. Todavía conservan los platos más famosos del 2010. Sin embargo, todo el mundo habla del rissotto negro, pero cuando lo pedí no hizo mucho por mi y tampoco los postres, definitivamente no son su especialidad. Este lugar es perfecto para llevar a clientes/visitantes extranjeros que quieren conocer la cocina panameña-gourmet. NO es un lugar para llevar niños, el ambiente no se presta para tener niños corriendo, gritando o llorando. Precio calidad: tienen un GRAN margen...pero la calidad lo vale.
