He ido 2 veces, la primera vez de noche hace mucho tiempo, y ayer, al mediodía. El lugar es informal, al aire libre, con agradable vista al mar y brisa marina. El lugar estaba lleno pero el servicio fue rápido y eficiente. La mesera que me atendió, de las mejores que he tenido en buen rato. La comida no es gourmet, ni pretende serlo. Platos sencillos bien condimentados, porciones generosas y la comida viene bien caliente. Los precios, de los más razonables del área de Amador. ¡Regresaré!
