Que restaurante taaaan bueno! Esta escondido justo detras de la catedral. Aunque por fuera no aparenta, por dentro me recuerda como si estuviera en un restaurante tradicional de peru. El pulpo al carbon vale la pena por su sabor y suavidad, el piqueo especial muy bueno para compartir, y probe en mejor arroz chaufa que he comido! Volvere a ir definitivamente!



