Muy bueno, como siempre, con la atención personalizada de Humberto y su equipo. Solo fuimos a tomarnos unos vinos y picar algo. Las entradas todas recomendables, los tequeños, aún cuando yo los serviría con syrup o jarabe de panela, el ceviche de pescado blanco y las croquetas de pescado con salsa tártara. No voy más seguido por que a mi me queda lejos pero es una excelente opción en la ciudad.
