La comida está muy sabrosa, no lo negaré... pero los precios si están elevados. En verdad el ambiente súper, pero no me gusto que uno de los meseros nos correteara hasta afuera del local para exigirnos propina... nos dijo que teníamos que darle propina porque ellos dieron buen servicio... en lo personal, la propina es opcional, no es obligación... es como si todos los clientes tuvieran que darnos algo extra por atenderlos a todos aquellos que trabajamos en Atención al cliente.



