Esta noche cenamos en sputino para aprovechar el descuento de 50% que ofrece degusta. El restaurante tiene un olor fuerte a queso parmesano, lo que me resultó desagradable. Siguiendo la recomendación del mesero, probamos los pimentones piquillo con relleno de queso cabra (lo sentí muy pesado y difícil de comer) y de plato fuerte pedí el pollo a la parmesana con pasta en salsa pomodoro (la pasta es hecha en casa y estaba buena) La salsa de tomate que venia en ambos platos tenia un sabor muy potente que opacaba el resto de los ingredientes. El pollo jugoso, pero vino quemado por los bordes.



