Fuimos a un almuerzo en día de semana, aproximadamente 20 personas y la atención fue pésima. El mesero se mostró grosero. No nos traía las bebidas, al final se acabó la chicha de naranja que habíamos pedido la mayoría y tuvimos que conformarnos con soda. Dentro del menú ejecutivo dicen que te dan un churro sencillo al final y nunca lo trajeron. Para pagar la cuenta tuvimos que ir directamente a la caja porque estaban demorando mucho en traernos la cuenta. En general la comida no estaba tan mala, sin embargo siento que han reducido las porciones y el servicio al cliente ha desmejorado notablemente.
