Un lugar un tantito caro para la relación precio/calidad/cantidad, pero los sandwiches son una verdadera delicia. Mi novia y yo comimos el de pierna con mozzarella acompañado de unas papas fritas y estuvo todo muy bueno. El servicio fue bueno, aunque anéctoda con el parking: el señor de seguridad que nos ayudaba a estacionarnos, no fue de mucha ayuda ya que el espacio que íbamos a utilizar para estacionarnos nos lo robó otro cliente. Creo que debió ser de más ayuda y no debió encogerse de hombros cuando le pregunté qué había pasado y por qué había permitido que nos robaran el estacionamiento. El ambiente es normal, no tiene mucho la verdad. Se me asemeja a un dinner de USA, pero nada más. Lo recomiendo por los emparedados y para comer algo ligero y tranquilo bien cerca de la medianoche.
