El pasado día viernes 02 de marzo asistí con un gran grupo de trabajo aproximadamente 20 personas cantidad que se consideraría que más esmero debería tener el restaurante para atender y capturar como clientes frecuentes pero no fue así. El mesonero asignado poco gentil, grosero, distraído siendo nuestro almuerzo una experiencia desagradable, las bebidas servidas en el mostrador y duró 25 minutos en llevarlas a la mesa. También se le olvidó hasta uno de los platos anotados en su comanda preguntando hasta 3 veces que había ordenado. Por supuesto por su mala atención no ofrecimos propina pues no se la merecía y en el caso de una esmerado servicio pudo haber generado una propina considerable. Sin duda no volveremos a éste sitio, esperemos el local pueda entrenar mejor a su personal y entender que no es un FAVOR que se le hace al cliente es un servicio que presta al comensal debe ser gentil y esmerado. Consideramos asistir a otro restaurante de la zona para festejar nuestras reuniones de oficina donde nos podamos sentir a gusto.
