Es un lugar donde trato de ir por lo menos una vez al mes. Tienen muchas ventajas pero aparte de un gran ambiente, mantienen unos precios buenísimos. El manchego es exquisito y me encanta que le coloquen aceite de oliva. Las papas bravas están bien, pero el pulpo está brutal. Muy rico, muy divertido (con los shows de flamencos que hacen a veces), y muy económico. La verdad que es una parada obligatoria para ir con los amigos y pasarla bien. Y cierran a las 12 a.m., lo cual es ideal para luego salir de fiesta :)
