La atencion dejo mucho que desear, no se si el mesero tenia un mal dia pero eso no deberia afectar el servicio a los comensales. Nos tomo la orden con un tono nada amigable, nos hicieron esperar mucho por la comida las cuales era dos lasagnas, y aparte de eso queria incluir la propina que por supuesto no se merecia y no se le dio. El ambiente se sentia como un sport bar ya que habian mas de 6 televisores a todo volumen dando peliculas para niños. Definitivamente no volvere


