Celebramos el cumpleaños de mi prima Itzel junto a amigos de ella y de su hija Adriana, todos gente animada, bella e inteligente. Un conjunto de jazz de un panameño muy dotado que se desempeña con gran éxito en New York, alegró la velada. Disfrutamos de un súper ambiente dentro y afuera, sobre la Plaza Bolívar. La comida admirable. El servicio rápido y atento.
