El lugar es super intimo, romántico, me gusto bastante.. Ordene una limonada de coco y es otra cosa, es diferente pero exquisita. También ordene corvina con aguacate y siento que a la corvina le falto sabor, estaba un poco seca pero por lo demás delicioso. Y el postre de oreo-nutella ... BRUTAL. Sin duda volveré por la entraña😍




