Fuimos a desayunar de buffet y la experiencia fue muy agradable. Me sorprendió positivamente por la gran variedad de platillos. No voy a nombrar todos porque eran muchos platillos pero desde huevos revueltos, bacón, carimañolas, tamales, tortillas, variedad de quesos...sin nombrar los dulces, cereales, avenas, zumos. Muy importante que había un buen espacio entre mesas, es decir, no están muy pegadas unas con otras que esto es muy típico aquí en Panamá y eso siempre es muy pero muy incomodo.
