El ambiente es divino. Está ubicado en la parte trasera del Trump con una buena vista al mar. Tiene dos ambientes: uno al aire libre pero techado con música en vivo y el otro cerrado con aire acondicionado y reservado. La mayoría de las personas que frecuentan el lugar son turistas. Tiene variedad en vinos y cocteles. Comimos dos pizzas y estaban ricas, pero en relación precio/calidad puedes comer mejores en otro restaurante.
