Realmente, todo fue una delicia. Que bien se siente llegar a un restaurante que el propio chef vaya a tu mesa, y te presente tan variadas opciones. Hay tanto por 'degustar' (free commercial here) en Casa Alejandro que sin duda alguna regresaré. El ambiente me encantó, rústico e íntimo, sin perder toques clásicos. La comida es riquísima, entradas y plato principal (solomillo) y puede que pierda credibilidad por no recordar los nombres exactos como todo "buen foodie" pero no importa. Aquí tendrán que confiar en mi palabra. ¡Confíen! No saldrán defraudados. La atención fue buena, eficiente y cumplían con su cometido. El tiempo de espera entre cada plato fue breve. Es un lugar para ir con tu date, entre amigos y hasta familiar. Quien lea esto, ¡Ve por favor!

