Típica comida americana que no da sorpresas porque donde la comas, en los restaurantes de la misma cadena, mantiene los estándares. El servicio es muy bueno, al estilo americano. Las costillitas no tienen comparación. Mis favoritos, la sopa de cebollas y la ensalada césar. Los postres también son muy buenos y las porciones de todo son inmensas. No es una comida gourmet, pero es una experiencia que hay que tener, sobre todo si el apetito es muy grande.
