He ido incontables veces a este restaurante. Ya sea en pareja o en grupo, para pasar un rato de domingo en familia o alguna ocacion especial, nunca decepciona. Su especialidad obviamente son los maricos pero siempre puede uno arriesgarse y probar algo no tan usual del meno y quedara igualmente satisfecho. En terminos generales la comida es muy buena, el precio accesible. El servicio es otra cosa, casi de suerte (que te toque un mesero bueno o uno no tan bueno). La primera vez fui con mi esposa y recibimos de un mesero, el mejor y mas eficiente servicio que hemos recibido en la ciudad. El chico, a pesar de atender tambien otras mesas, no dejo pasar ni un solo detalle de la nuestra, la comida llego a tiempo, fue muy amable y detallista con nosotros. Una propina pagada con todo el gusto del mundo. En otras ocaciones no no han atendido tan bien. La comida ha demorado bastante y los meseros no son tan atentos. Pero en general un buen restaurante para pasar un rato agradable en familia, en pareja o con amigos. Muy recomendable
