Otro lugar "turistico" que tiene mas meritos por su ambiente que por la calidad de la comida. Aunque no es mala, definitivamente no hay esmero culinario pero una acertada recreacion del cliche mediterraneo: mesas al parque con sombrillas, vino, sangria, cervezas y mojitos todos acompaniados de musica en vivo tan alta como generica. La mayoria de las ocasiones que lo hemos visitado ha sido en grupos con mas de 8 personas con la firme intencion de tomar un trago mas que comer bien. El Restaurante cumpe ese cometido. No recuerdo entre las pastas, los mariscos y cualquier otra cosa que probe algo que realmente me llamara la atencion. La recomendacion es mas relacionada al buen ambiente y no a la calidad de la comida.
