Muy buen restaurante. Mi experiencia fue excelente. La entrada, un atún blanco ahumado sobre una cama de puré de aceitunas negras con algo de ajo, ha sido de lo mejor que he comido en Panama. Es un plato digno de cualquier restaurante del mundo. Adicional venía bañado en polvo dorado y la presentación era tres bocados en forma de flores. Volveré solo por repetir ese manjar. Mi plato fuete fue una corvina, que estaba muy buena. Pero realmente la entrada se ganó los aplausos y mi admiración por el Chef. Volveré, sin dudas!!!


