El ambiente es parecido al de un pub inglés, pequeño, acogedor, natural y descomplicado. La comida fue muy buena, las salchichas son todo un éxito, he probado unas cuatro variedades y todas son muy buenas, acompañadas de papas salteadas muy buenas también. Los postres son muy buenos también, tienen un strudel de manzana que es excepcional (repetimos de lo bueno que estaba). La variedad de cervezas un poco limitada, pero a buenos precios. La atención muy esperada y personal, thumbs up! Definitvamente volveré y lo recomiendo.
