Le Bistrot, es una opción donde uno nunca se equivoca, nunca se dejen llevar por la decoración de los 80, tiempo de Alf. La comida, se gana la apareciación de orgasmo al paladar, especialmente sus platos de mariscos. Fuí a una cena de negocios, se que pidieron entrada, una arañitas, muy buenas, pero no soy fanático de ellas, luego de plato fuerte, pedí unos mariscos en salsa de coco y con fettuccinne, todo fue muy perfecto, los mariscos muy bien cocinados, con una excelente salsa blanca y claro una buena copa de vino blanco, de postre un flan de coco, MUY BUENO!. Realmente, es un restaurante, que seiempre te va a dar lo mejor, las sorpresas no serán malas.
