El lugar es muy bonito y tiene una decoración fina y de buen gusto. No le puse excelente ya que el aire acondicionado no se sentía y no estaba lleno, se sentía el calor. Como entrada me fui por recomendación del mesero y pedí las almejas al vino, nunca había probado este plato y me pareció de bastante rico. El pan con ajo estaba bueno y se mezclaba muy bien con la salsa de las almejas. Me encantó mi plato fuerte, varias porciones con un buen sabor. Pedí los langostinos en salsa de langosta y jerez y los recomiendo total. Son cinco langostinos con su salsa encima y pedacitos de langosta, un plato muy completo por el precio que pagas. La paella tiene precio razonable y está buena, no es la mejor que he probado pero también es una buena opción. Me parece que es la vez que más me ha gustado este restaurante, seguro regreso.
