1 de enero, buscando algo abierto para picar y tomar algo, no nos quedo mas opcion que este lugar, y nos arrepentimos. inclusive los meseros nos advirtieron que todo estaba saliendo muy tarde de la cocina, pero no nos adviertieron que salia tarde, frió y mal cocinado. Las aranitas me llegaron a los 35 minutos, frías, las alitas a los 55 y estaban crudas. Las cervezas llegaban calientes, los meseros ni te prestaban atencion, y la cuanta elevada para la calidad del servicio y la comida. El lugar sobrevive a punta de la buena ubicacion y el ambiente de la plaza, si no estuviera alli, hace rato hubiera cerrado. jamas volveremos.
