Este lugar me encanto, las sillas en la parte de afuera junto al parque son muy románticas y realmente te invitan a sentarte y quedarte alli por horas. Los jueves, viernes y sabados tienen musica en vivo adentro, que lastimosamente afuera no se escucha mucho, así que si se quiere apreciar el show uno se debe sentar adentro. En cuanto a la comida todos en la mesa contentos con sus pedidos, probamos una entrada de hongos que estuvo riquisima, de plato fuerte probé el filete a la pimienta que estuvo muy rico, jugoso y suave. La sangría blanca es espectacularmente rica (ojo es bien dulce) y los precios de este lugar los encuentro muy buenos por la calidad y en el ambiente en el que se disfrutan. Les recomiendo reservar para garantizar tener un sitio cómodo.
