Almorcé ahí con mi hija. EL lugar es muy lindo y deleitable para un domingo soleado como hoy. El servicio es deficiente. Es lento e inapropiado. No me parece bien que la cerveza sea servida sin vaso "por defecto" cuando debiera ser todo lo contrario. Las únicas servilletas que habían en la mesa eran aquellas que usan para envolver apretadamente los cubiertos (práctica que no entiendo y que encuentro feísima). Pedí Patacones a la Morgan que estaban muy buenos. Mi hija pidió pasta a la Bolognesa. El mesero le preguntó si quería fussili, penne u otra pasta. Ella pidió spaghetti. Le trajeron fettucine, pero supongo que hay que ser tolerante, después de todo para algunos todos son "macarrones" o "fideos".
