Visite Maito por segunda vez, la experiencia nuevamente es excelente en todos sus sentidos. El parqueo, habia suficiente espacio, a pesar que si habia bastantes personas para ser un lunes. La comida excelente! de plato fuerte ordene el Salmon, estaba cocido en su punto, tenia un empanizado muy ligero, lo cual permitia ese toque "crunch" pero sin dejarlo seco, pues el salmon al ser totalmente ligth no permite sobre cocinarlo o queda seco; de acompañamiento era una especie de pure de papas muy rico, tenia algunas especies que no pude identificar, un sabor distinto pero agradable al paladar. De postre ordenamos un brownie de chocolate con helado de vainilla, me sorprendio mucho que decia "sin harina", y en efecto era como si el brownie fuera unicamente de chocolate, probablemente no es el mejor que he probado en mi vida, pero estaba bastante cerca. Buena carta de vinos, excelente atención y rapidez en el servicio. El ambiente es perfecto para conversar, y me encanta la decoración del lugar. Seguro no será la ultima vez que visite este lugar.
