Lo mejor del lugar es la atención de los hípsters q tienen trabajando allí. Tal vez son los dueños porque le meten bastante empeño a que te sientas a gusto en el lugar y son panameños, so there you go. El ambiente es bueno y se siente a gusto, fresco. De nuevo el lugar es hipster. Desde el menú hasta la vajilla, todo es hipster, pero en el buen sentido. Cheesy pero cool. La comida q pedimos estuvo on point. Las alitas, q venían con cilantro y una salsa home made, muy buena. Pedimos una carne. Bien hecha, bien cocinada. Es decir, cocinada como se debe. La agua de frutas q sirven es refrescante y además, los sirven un pancito tipo judio muy bueno. Una de las salsas sería mejor en carnes pero estaba súper buena. Un fren pidió un plato q son como mini bites de salmón. Rico, pero Gourmet. O sea q no llena, pero es pa picar no pa llenarse. Si quieres llenarte, pide una burger. Muy buenas y ‘carnosas’. El pan era como de papa. Adecuado para la burger porque tiene rantan salsa y se lo chupo entero, como debe ser pero sin ser messy. Buen restaurante un poco pricy como todo en panama pero son lo tiempos q vivimos. Al final la atención y ambiente compensan lo caro pero de nuevo, todo panama lo está y hasta cierto punto, lo vale. No te defraudara esta visita.
