No puedo parar de ir. Pocos lugares te capturan con tanta facilidad. El lugar es acogedor y sencillo, el trato muy servicial, se siente como “en los buenos tiempos”. La comida excelente, desde el pan con mantequilla de cortesía es una experiencia, verdaderamente se ha vuelto mi lugar favorito. El mejor pulpo que me he comido en Panamá. Excelente comida española con la atención personalizada del Chef Alejandro.

