Recuerdo que lo que me atrajo de este lugar la primera vez que lo probé, fue el conjunto: buena pastelería + buen café en un ambiente tipo Boutique parisina. Nada mas alejado de la realidad!!!! El capuchino que me tomé la primera vez estuvo terrible (se les quemó la leche) al punto que las otras oportunidades que regresé no lo volví a pedir, la pastelería no me dijo nada solo disfruté de los bombones a pesar de lo grueso de la cobertura y la selección del chocolate, el pan no esta mal sin embargo me he dado cuenta que es bastante inconsistentes en términos de calidad,y por supuesto me parece que los precios son demasiado elevados.
