Fui al restaurante aprox. 4 días después que abrió, una cosa que no entiendo y parece ser la norma es que los restaurantes nuevos están siempre un poco enredados (creo que no debería ser asi si acaban de abrir y la energía debería ser súper elevada). Fuimos 4 personas y esperamos por nuestros platos aproximadamente 2 horas y aparentemente las personas que estaban a nuestro alrededor también ya que había una mesa muy molesta a mi lado. La verdad ese no estábamos apurados asi que eso no fue problema para nosotros. Pero si nos percatamos que la había habido un percance en la cocina con el asador (se cayo). El que creo yo era el dueño estaba bastante agitado. Cuando por fin llego la comida estaba buena, la carne jugosa y buen sabor, pero las porciones estaban un tanto pequeñas. Tienen una buena selección de vinos por copa. El servicio estaba muy bueno, el mesero tenia un excelente sentido del humor y nos sirvió con mucha diligencia.
