Excelente comida y atencion, tanto del chef rafael que atiende cada mesa con sugerencias puntuales sobre los vinos y el maridaje optimo, como de los meseros, muy amables y deseosos de generar una experiencia placentera. La comida excelente, desde la ensalada de pulpo y calamares fresca y en su punto, pasando por la corvina especial, fresca y deliciosa, la ensalada de aguacate espectacular, el fetuccine a la marichelle de sabor vital pero mesurado y la casatta de avellanas, sublime. El vino montepulciano casale vecchio exquisito y muy razonable a $14 el quartino (me tome 2 con mi esposa). Una experiencia para recordar gratamente y querer repetir.
