Hoy volví a Brutto. Definitivamente de mis favoritos, por los platos, el ambiente y la atención. Los tacos Don Julio, los de atún, el risotto Brutto, los dumplings de sopa de cebolla, los pork belly bums... cada plato es fantástico.cada vez que voy pruebo 2-3 nuevos y aún nada que no me parezcas espectacular. La atención es excepcional, amable y servicial. Y el ambiente es A1. Quizás lo único que les sugeriría es ampliar la oferta de postres... son buenos pero pocos. Hasta la próxima.
