Viernes por la tarde, quincena y diciembre, estaba lleno pero no a reventar. Nos sentamos y esperamos, pasaron varios minutos y nada que nos atendían, lo comprendí, mi acompañante tuvo que ir a buscar el menú. Pedimos lasaña de pollo en pomodoro y spaguetti de pollo desmenuzado en salsa Alfredo, ambos platos buenas porciones y de buen sabor, más el spaguetti, 2 licuados de maracuya en leche, muy buenos. El ambiente música navideña y bastante tranquilo, me entretuve toda la distancia viendo futbol. Deben mejorar pero dentro de todo es recomendable.



