Muy buena ubicación y ambiente. Al principio de la noche el servicio fue mejor que hacia el final, sobre todo al momento de la extendida espera para pagar la cuenta. Estuvimos un grupo de 8 en la terraza con buen clima, para nuestra fortuna. Fue molesto para varios en la mesa los fumadores de cigarrillos y puros cuyo humo llegaba a nosotros. La comida estuvo muy rica, las porciones son moderadas, tomando en cuenta que son tapas. Ordenamos: croquetas de jamón ibérico, pulpo gallego, patatas bravas, tabla de quesos y embutidos entre otros.
