El desayuno tipico de ellos: tortilla de maiz, hojaldre, estaba rico y fresco , recién hecho, pero tardaban mucho en atender , tomar los pedidos, muy desorganizados, se les olvidó uno de los platos que pedimos, donde nos sentamos habia una gotera, pegaba demasiado el sol, en fin, para mi todo regular y la comida buena, no es la gran cosa. La amabilidad y cortesía, super a pesar de que andaban despistados, pues cero groserías . El plato que pedí que fue un desayuno americano , no me gustó, muy poco para el precio $15, en 2do los pancakes resecos, el bacon no tostado si no quemado, y bueno, que decir de el café sabia muy vien pero estaba frío y era como una taza de juego de té de niñas, pequeñisímo. si van, no les.recomiendo pedir el desayuno americano, el café madero y el tipico panameño si sabían muy bien.




