Anoche fuimos a applebees a cenar. El lugar estaba llenisimo y hubo que esperar un rato para que nos ubicaran en una mesa. Nos atendio el joven Aixon muy cordial y atento. La comida llego bastante rapido. Pedimos el chiken fingers platter que viene con papitas y una mazorca y el appetizer que trae 9 opciones de las cuales puedes escoger 4. Nosotros optamos por los riblets (lo mejor de todo lo que comimos), boneless (un poco duras) y mozarella sticks (buen sabor, solo que el queso no estaba derretido). Hubiesemos querido pedir los nachos, pero se habian agotado. En cuanto a los chicken fingers estaban sobre cocinados.




