Me pareció lindo el local y decidí probar. La mesera fue infinitamente amable. Pedí un té verde sin azúcar, y un salmón teriyaki. Me trajeron un te verde endulzado, cuando le dije a la mesera que el té tenía azúcar, me dijo que era té en polvo y que venía saborizado pero que no le habían puesto azucar adicional. Decepcionante. Luego trajeron la comida. Una porción de arroz salteado ligeramente dulce muy bueno, un poco de repollo fresco, gyozas y rollos primavera agradables y unos vegetales tempura que tenian un rebosado insipido y aceitoso. El salmón estaba bien cocido pero curiosamente una esquina estaba totalmente carbonizada, Afortunadamente era un pedazo pequeño que pude retirar. El restaurante tiene muchos elementos agradables, pero los detalles en la comida y el té en polvo indican que requiere mas detalle para considerarse bueno.
